A día de hoy, el chasis Tamiya VS sigue siendo una plataforma muy popular entre los pilotos de Mini 4WD. Veinte años después, los diseñadores de Tamiya han desarrollado su sucesor, manteniendo la misma filosofía de diseño compacto y ligero: el nuevo chasis VZ.
Su flexibilidad optimizada, las resistentes bases de los paragolpes y los soportes traseros, junto con las conexiones del eje de transmisión, hacen del VZ un chasis robusto y fiable.
Entre sus características más destacadas se encuentran el soporte de rodillos trasero y el paragolpes delantero de varias piezas, ambos fijados mediante tornillos. Estos componentes incorporan orificios para montar soportes de FRP y fibra de carbono, lo que permite modificar y ajustar el coche con chasis VZ para conseguir exactamente el rendimiento deseado en pista.